Publicidad que te persigue
En el correo electrónico, en el buzón de casa, por debajo de la puerta, en el téléfono móvil y hasta en la camiseta que llevas puesta. ¿Hemos perdido la batalla contra la publicidad?
En estos últimos años se ha estado librando una batalla silenciosa de la publicidad contra todas las personas libres.
Pagando o sin pagar por ello, somos bombardeados por miles de anuncios incitando al consumo en su gran mayoría.
Haga lo que haga estoy obligado a tragarme la publicidad de tal o cual empresa, en casa, en el cine, por la calle ¡con megafonos!
Es indiscriminado e ilimitado el poder de los anuncios. ¿Es ya demasiado tarde? ¿No podemos hacer nada para vivir sin la publicidad de todas las empresas existentes? ¿No podemos elegir ni lo que vemos?