Mente sana...
...en un cuerpo por lo general maltratado. La relajación y la paz no tienen cabida en una mente desordenada
Y si abres una cabeza y sacas de ella el estrés, el ruido, las prisas, los precios, los jefes, el agobio, el sueño, la preocupación.. ¿qué te queda?
Aunque parezca increíble, lo que queda es la persona al desnudo. Sin falsas caretas, sin maldad. Sólo una persona.
Y es entonces, despojado de las vanalidades de la vida en la ciudad, cuando la persona se encuentra consigo misma, rodeada de un medio natural, y puede encontrar su descanso y su paz.
Lamentablemente, esta utopía es inalcanzable en esta sociedad en la que al individuo se le exige el máximo, entregandole el mínimo.
Y cuando la cabeza no gobierna en el cuerpo, ¿a dónde vamos?